El antiguo Faro de Fuencaliente fue proyectado en julio de 1892 y después de un proceso constructivo largo y costoso, debido a las condiciones de la zona y de la época, comenzó a funcionar el 3 de octubre de 1903. Todos los materiales para su construcción se trajeron navegando y se descargaron en el pequeño refugio que se encuentra al lado del propio Faro y que por aquella época se denominaba Puerto Nuevo. La piedra basáltica que sirvió para la construcción del mismo, procedía de una cantera de Arucas en Gran Canaria. Por aquella época, la zona de ubicación del Faro carecía de agua dulce, por lo que la mayor parte de la construcción tuvo que llevarse a cabo con agua del mar. Sólo el encalado pudo realizarse con agua de un aljibe cercano. La linterna inicial era cilíndrica de 2.50 metros y un aparato catadióptrica B.B.T. de un metro de diámetro que giraba sobre tejos, accionado por una máquina de relojería y que emitía grupos de tres destellos blancos. Asimismo, ésta se iluminaba con una lámpara con petróleo de nivel constante, cuyos depósitos eran solidarios a la óptica y giraban sobre ella.
Inicialmente, la plantilla del faro estaba compuesta por dos personas que habitaban una en cada una de las salas que alberga el edificio. Esta plantilla se mantuvo hasta el año 1938. Durante los días 7 y 10 de marzo de 1939, se produjeron varios movimientos sísmicos, quedando inutilizada la instalación luminosa, que hubo que cambiarla por una instalación de acetileno Dalen, con cambiador automático de capillos y válvula solar. Al pasar a un sistema de iluminación automático, el farero que quedaba, se trasladó a vivir al pueblo en la parte alta del municipio, visitando las instalaciones cada vez que era necesario.
Posteriormente, fue la erupción del Teneguía ocurrida el 26 de octubre de 1971, la que debida a los movimientos sísmicos que ella llevó aparejada, terminó por dañar la estructura del edificio. Según Juan Carlos Díaz Lorenzo "Esta erupción amenazó desde el primer momento la existencia del faro. Uno de los brazos de lava se detuvo cuando todo parecía perdido. En acción de gracias, dos vecinos de Fuencaliente, levantaron una pequeña capilla sobre un pedestal en la que se guarda una imagen de la Virgen de Candelaria".
Posteriormente y debido al mal estado del edificio, en 1983 se decidió proyectar la construcción de una nueva torre normalizada de 24,15 metros de altura. Como consecuencia de la presencia de este nuevo faro, el antiguo dejó de funcionar como tal, pasando a quedar inutilizado.
El 12 de mayo de 1995, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, otorgó una concesión administrativa al Ayuntamiento de Fuencaliente para la rehabilitación y posterior utilización como museo marítimo e instalaciones recreativas y culturales, del antiguo faro de Fuencaliente, por un plazo de veinte años prorrogable por dos períodos de cinco años.
Fue en mayo de 1996, cuando los arquitectos Ángel Caro y Joaquín Mañoso, por iniciativa del Cabildo Insular de La Palma, el Ayuntamiento de Fuencaliente y la Dirección General de Puertos, redactan el proyecto de restauración del antiguo faro, aplicando medidas de conservación que respetaran la estructura histórica del mismo. Ya durante ese año comenzaron las obras de restauración a través de una escuela-taller, para posteriormente en 1999, incorporar una contrata que finalizara los trabajos en el mismo.
Nota: La información histórica que aparece recogida en este apartado, fue aportada por D. Juan Carlos Díaz Lorenzo (cronista oficial de Fuencaliente) y D. Pedro Cabrera Díaz, último farero de Fuencaliente. A los dos, nuestro agradecimiento.
Desde la declaración de la reserva marina en julio de 2001, distintos grupos políticos y sociales del municipio de Fuencaliente, han solicitado en repetidas ocasiones que la sede de la reserva estuviera ubicada en el municipio, argumentando que es el que posee una mayor franja marina dentro de ella.
Haciéndose eco de estas peticiones, el Ayuntamiento de Fuencaliente, presenta una propuesta en septiembre de 2002 a la Comisión de Gestión y Seguimiento. En ella se solicitaba:
A partir de ese momento, se iniciaron las conversaciones para lograr la cesión de una de las salas del antiguo faro, con el fin de ubicar en ella el centro de interpretación de la reserva marina.
Así, el 29 de mayo de 2003, el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, acordó autorizar la cesión parcial de la concesión administrativa para la rehabilitación y posterior utilización como museo marítimo e instalaciones recreativas y culturales del edificio del antiguo Faro de Fuencaliente de La Palma, de la que es titular el Ayuntamiento de Fuencaliente de La Palma a la Secretaría General del Mar del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, con el objeto de destinarla a Centro de Interpretación y de Visitantes de la Reserva Marina de la Isla de La Palma.
Posteriormente a esta cesión, se comienza a trabajar en el proyecto a través de una encomienda de la S.G.P.M. a la Empresa Tecnologías y Servicios Agrarios, S.A, que se encargará de redactar el proyecto y de la ejecución del mismo con un presupuesto total de 607.661,67 euros.
Así y después de casi año y medio de trabajo, el pasado día 7 de junio de 2006, tuvo lugar la recepción de la obra.
Entre los objetivos principales que persigue este centro está el fomentar el conocimiento y el respeto por el medio marino y la pesca, a través de una escenografía que nos muestra un conjunto de problemas que están tratando de ser solucionadas a través de medidas de sostenibilidad pesquera, como las reservas marinas. Se pretende, asimismo, que el total de los centros escolares de la isla e incluso de otras islas, visiten el faro, en el marco de una campaña de educación pesquero-ambiental que se está desarrollando en toda Canarias, por el Área Funcional de Agricultura y Pesca en Las Palmas de Gran Canaria, en conjunto con las tres coordinadoras de las Reservas Marinas de Canarias.
Asimismo, la sensibilización y educación pesquera, debe jugar un papel fundamental en la gestión de una reserva marina, ya que cuanto más se conozca el espacio protegido, más se valorará y se respetará. Por ello, es intención de los gestores que trabajamos en esta reserva marina, que este centro se convierta en el pilar fundamental de los programas de educación pesquera que se realicen en la isla.
Para el diseño de este innovador centro de interpretación se han tenido en cuenta los siguientes aspectos:
En cuanto a la distribución interna del centro, este está distribuido en dos salas:
Las ideas principales que se intenta que el visitante retenga, son las siguientes:
Para el funcionamiento del centro, la Secretaría General de Pesca Marítima, ha incluido, dentro de su encargo bianual a la empresa Tragsa, la contratación de un guía-interpreté, que desarrollará su labor de miércoles a domingo, todos los días del año. Además, Tragsa se encargará del mantenimiento y limpieza de la sala.
Paralelamente a la labor del guía, la coordinadora de la reserva marina se desplazará al mismo cada vez que esté prevista la visita de un grupo de escolares o visitantes que lo soliciten.